Proteínas animales / Pedro Piñate

Proteínas animales / Pedro Piñate

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La carne, los lácteos, el pescado, los huevos, son alimentos todos ricos en proteínas animales. Como escasean, son caros e incomprables para los venezolanos en la línea de la pobreza o cerca de ella que son la mayoría, su consumo sigue disminuyendo resultando en malnutrición proteica comprometiéndose con ella la salud de la población. Como las proteínas son componentes de todas las células del cuerpo, de las hormonas y de las enzimas, la malnutrición proteica de cualquier grado las afecta. En el caso de los niños, cuyos requerimientos proteicos son proporcionalmente mayores que en los adultos,  la falla y retardo del crecimiento como de desarrollo intelectual está vinculado a la dieta deficitaria en proteínas. Por otro lado no hay en Venezuela hoy día la contra parte de aumentar el consumo de proteínas vegetales que se suponen más económicas. Por un lado no se producen las caraotas y otros granos leguminosos que son importados y caros. Por otro lado está reducido el consumo de cereales de buen contenido proteico, pues apenas se importa y dispone menos de la mitad del trigo necesario para el pan y las pastas, y escasea el maíz de las arepas. Además el plátano, la yuca y la papa del consumo sustitutivo son de bajo contenido proteico.

Por eso si el país urgido se decide a elevar el consumo a nivel normativo de proteínas animales, debe incentivarse la producción de carne, lácteos, pescado y huevos, importando solo lo necesario para cubrir el déficit. Para ello existen grandes potencialidades recuperando la maltrecha infraestructura agrícola y privatizando las fincas, tierras y agroempresas otrora productivas que en manos del Estado ahora no lo son. Por sobre todo están los productores a la espera de un entorno adecuado de libertad económica y seguridades para invertir y producir en forma costo-eficiente y  competitivamente en igualdad de condiciones con la producción importada.

En esa dirección el accionar político, económico, agrícola y social de la nación debe orientarse decididamente con visión de futuro a combatir la malnutrición. La Venezuela malnutrida de hoy es la de venezolanos mañana retrasados física e intelectualmente. Las proteínas animales entre los demás elementos dietarios, hacen y harán la diferencia. ¿Se incentiva entonces su producción? 

ppinate@gmail.com

El Universal